domingo, 4 de diciembre de 2011 | By: ale

Los fantasmas de la plaza

No puedo escribir, no sé si nunca he podido o simplemente es algo que me sucede hace poco, pero no puedo hacerlo. Solo puedo ahora plasmar cualquier idea que tenga en mi cabeza, sin filtros, sin adornar estos pensamientos. Esto es una mescolanza de palabras sin sentido, que no sonarán bonito ni serán interesantes. Aun así, necesito escribir, por eso es que lo hago, a pesar de que no pueda haber ni el más mínimo arte en lo que hago.

Its a sunny day in California, well not really, to be honest, I dont know. Im not in California. Im on a bench on a park, next to my sisters school. Se está confirmando y yo estoy esperando que mi familia salga de la iglesia.

My tears have gone cold, I wonde why I go to bed at all (8) Esa canción me ha estado persiguiendo últimamente, no se por qué. Me gustaría que mi rapidez al escribir fuera tanto como llega y se va un pensamiento. Como decía, estoy en una banca. Estuve con un amigo aquí antes, conversando, riendo y tomando una chata de ron (hecho constante en mi vida en los últimos dos años) Buen amigo ahora que lo pienso, debido a que en esa oportunidad me acompaño mientras esperaba que terminara la actuación de mis hermanas. Aunque claro, pudo haberlo hecho solo por el alcohol. ¿Es que acaso era más sencillo cuando éramos simplemente amigos? ¿No lo somos ahora? ¿O, independientemente de lo que haya ocurrido, estaba intrínseco el hecho de que no pudiéramos llevarnos bien? Diablos, este sol me está castigando, me quema a donde me mueva, es como si quisiera huir pero no puedo, busco una sombra y aparece dónde estoy. Creo que nunca perdoné completamente a este amigo por decir o involucrarme en cosas que eran mentira. Tampoco creo que me perdonará por contar cosas suyas en un momento de alcohol. De alguna manera, supongo que es justo. Es curioso, lo que más admire de este amigo, es que me conocía. Nunca pensé que lo hiciera, al menos no en todos los aspectos de mi vida; sin embargo, un día me mencionó que me parecía a un personaje en una serie de comedia, el cual yo sabía que era exactamente como yo, con todos mis defectos.

Estoy ahora en un asiento en forma de redondela, donde me senté con otro amigo. En esos tiempos, no tan lejanos, hablábamos sobre nuestra relación, tratando de hacerlo funcionar. Al menos creo que me hablaba honestamente. Él tenía miedo de arruinarlo, yo lo quería, sí, le tenía mucho cariño. Pero no estaba enamorada. ¿Cómo es que se puede saber? ¿Cómo diferenciar qué tipo de sentimiento es? Lo quería y me sentía bien con él, aun así, faltaba algo. ¿Emoción? No lo sé. Ahora que me pongo a pensar, hay muchas cosas que no sé y tal vez debería saberlas, pero vamos, quien puede describir sentimientos, hasta puede ser algo absurdo. ¿Cómo ponerle una palabra a algo que se siente? Somos todos tan distintos, no todos podemos sentir igual; sin embargo, nos vemos forzados a pegarle una palabra encima para que los demás nos puedan entender. Ya me desvié del tema otra vez. Poco a poco los errores de este amigo, que en ese tiempo no era tanto un amigo, se me hicieron más evidentes y me irritaban, produciendo que me volviera en lo que siempre soy en una relación. No, no hay palabra para explicar en qué me convierto, solo sé que no es algo bueno.

Estoy pensando si debería escribir más. No lo creo. De todas maneras, solo escribo lo que escribo porque son recuerdos impregnados a esta plaza.

Por más que piense que estos dos amigos de alguna forma me quisieron en su momento y a su manera, ninguno se enamoro de mí. Es que, verás, no soy la clase de chica de la que te enamoras. Puedes reírte, charlar, tomar, pero no hay ninguna manera que te puedas enamorar de mí. Like the smiths song, unlovable. I am too me y no puedo huir de ser yo.

Claro, todo esto puede sonar condescendiente conmigo misma, como tratando de buscar self pity. Honestamente, no me importa si lo es, aunque no creo que lo sea. Al final, estos solo son pensamientos, mañana puedo haber cambiado de opinión respecto a todo o analizar completamente diferente esta serie de eventos desafortunados (sí, y también hago mucha referencias a películas... o series… o canciones).

I guess this is it. Damn bad writing. I could never get the hang of poetry (yes, arctic monkeys). Siempre pensé que si escribía un libro, después tendría que escribir una versión de los amigos que perdí, debido a que perdería muchos amigos si publicaba algo de sus vidas. Creo que nunca llegaré a escribir nunca un libro así, pero tampoco esperaba perder a mis amigos antes de que lo hiciera.

Pdta: Cínica, en eso me convierto en una relación, recién acabo de dar con la palabra.

Pdta 2: Esta es la confirmación más larga del mundo.

lunes, 12 de septiembre de 2011 | By: ale

Julio y el cólera


Julio casi ni podía llegar a su cama, sentía una presión en su pecho que no podía identificar. Sólo quería dormir y que todo pasara. Había sido un día largo, salía de sus estudios a las 7pm por lo que lo más temprano que podía llegar a su casa era a las 9pm. Ese lunes no había podido comprender una sola palabra de lo que dijeron los profesores y ni siquiera estaba seguro de haber ido a todas las clases que le correspondían. Tampoco había comido ni un solo bocado desde el domingo en la mañana, cuando su familia lo obligo a tomar desayuno.

Al echarse en su cama, prendió la computadora que estaba al lado de él y empezó a escuchar Radiohead. Karma police, I’ve given all I got, it’s not enough. Julio ve el techo hacerse cada vez más borroso ante su mirada. Se pregunta por qué esta tan mareado si ni siquiera ha bebido ni una sola copa de alcohol desde hace días. Siente demasiada calor y náuseas, lo cual también le parece inusual porque no ha comino nada en el día, a menos que valga como comida unas cuantas hojas que comió en el camino a casa.

Cuando por fin se mide la temperatura, nota que tiene 38,5 de fiebre. Se tapa con tres frazadas, murmurándose para sí mismo: ¡Oh no! Otra vez el cólera.

He conocido a Julio casi por 5 años, tanto él como yo sabemos que no tiene el cólera. Sólo que es así como llama a “su enfermedad” porque evita llamarla por su nombre original. Lo identifica con ese nombre desde que en quinto de secundaria llego a sus manos el libro de Gabriel García Márquez, “El amor en los tiempos del cólera” y lo marcó de tal manera que cualquiera podría pensar que está intentando llevar (inconscientemente, espero) la vida de Florentino Ariza.

La fiebre iba cada vez peor y ni siquiera podía ver comida porque le producían inmediatas ganas de vómito. Intentó leer separatas que le habían dejado como tarea en su universidad pero pasaba hoja tras hoja sin si quiera saber cuál era el tema de la lectura.

- Tengo que hablar con Javier – pensó para sí mismo.

Javier era uno de los mejores amigos de Julio. Aparte de que podía aconsejarlo sobre diferentes temas, Javier conocía a la persona que podía suministrarle la cura a Julio. Si bien Julio no estaba muy de acuerdo con tomar esa cura porque ya la había probado antes y tenía unos efectos secundarios terribles, es la única solución que veía posible por el momento.

- ¿Alo? ¿Javier?

- Si, Julio, soy yo, ¿qué pasa?

- Creo que estoy enfermo, creo que es el cólera.

- ¿El cólera? ¿En pleno siglo XXI? – titubeó un momento-.Ahhh, “el cólera”, ya entendí. Entonces, me imagino que necesitas la cura, ¿quieres que llame a ...?

- No, espera – dijo Julio.

Julio analizo durante un momento la situación. Si seguía tomando la cura cada vez que le diera el cólera, se iba a volver dependiente, lo cual no quería que pasara. Así que esta vez, iba a lograr vencer el cólera por sí solo, para tener defensas que lo hicieran inmune desde ahora. Sin lugar a dudas es un cometido complicado pero Julio consideraba que era la solución más inteligente, además se sentía tan mal que pensaba que ni siquiera la cura usual podría remediarlo. Había decidido optar por ese camino y estaba a punto de comunicárselo a Javier, cuando sintió el dolor más fuerte que le había dado jamás en el pecho y cayó hacia atrás, inconsciente.

Tres días después, el jueves, Julio abrió los ojos y vio que Danna, Milagros y Javier estaban conversando entre ellos, al lado de su cama. No sabía cuánto tiempo había pasado ni que día era pero si sus amigos están en su cuarto con cara de preocupados, debe haber pasado cierto tiempo.

- Eh, oigan, ¿Qué hacen aquí? – les preguntó Julio.

Danna, Milagros y Javier se voltearon y se sorprendieron de que si quiera Julio pudiera pronunciar palabras. Le explicaron que estuvo dormido por tres días, que en todo ese tiempo habían ido a visitarlo en las tardes porque la hermana de Julio, Jimena, les había avisado sobre su enfermedad y les había dado entender que era algo grave.

- No es grave – dijo Julio, tosiendo un poco.

- Sí, para nada, estuviste con escalofríos todo el martes pero no es grave- le dijo Danna.

- Te llevaron al hospital incluso – le informó Javier.

- En verdad nos has asustado – le dijo Milagros, con cierto tono de preocupación en su voz.

- ¿Estás seguro que solo estás enfermo de amor? –le preguntó Javier-. Porque en serio, durante toda mi vida nunca he visto alguien que se ponga tan lovesick, me imagino que debes tener una enfermedad de verdad.

- - ¡NO ESTOY ENFERMO DE AMOR, ES EL CÓLERA! – gritó Julio, ante la mirada atónita de Danna y Milagros. Javier estaba más acostumbrado a sus exabruptos por lo que no se inmutó.

Sus tres amigos no decidieron seguir insistiendo y después de conversar un par de horas más, se fueron a su casa cada uno. Julio lamentó que se fueran porque la compañía lo distraía, mas no podía pedirles que se queden más tiempo, todos tenían cosas que hacer. Javier antes de irse pensó en todas las posibles enfermedades que podría tener Julio, aunque después de mucho pensarlo, resolvió que si alguien podría ponerse tan enfermo sólo de amor, era Julio. El tipo vivía de canciones, libros y películas que trataban sobre el tema, prácticamente había dedicado su vida a analizar el concepto y problemáticas del amor. Lo que le preocupaba a Javier, tanto como a Danna y a Milagros, es que nunca lo habían visto tan grave. En otras ocasiones le había dado un poco de fiebre y había faltado un día a clases; sin embargo, nunca había estado tan grave como para llevarlo al hospital. Julio también parecía un poco preocupado por cómo estaba llevando las cosas pero asumía que se recuperaría poco a poco. Se levantó de la cama y fue hasta su estante de libros, cogió su celular y tenía un mensaje. Supuso que era la compañía de celulares que muy de seguido le mandaban promociones, concursos o tonterías de publicidad. Abrió el mensaje y era ella.

“hi, me dijeron que estabas enfermo, espero que ya estés mejor”

Para alguien que no se ha desmayado nunca antes en su vida, dos desmayos en una semana es bastante. Julio yacía ahora en el piso de su cuarto, con un considerable golpe en la cabeza por la caída, aunque nada extremadamente grave. Curiosamente, con la caída, había tumbado al único muñequito de Spiderman que tenía, el cual estaba ahora al lado de él, aunque completamente intacto.

(Continuará… eso espero)


martes, 16 de agosto de 2011 | By: ale

7pm

Tenía muchas ganas de escribir. Desesperadamente. No puedo saber realmente por qué, tal vez diferentes cambios en mi vida en poco tiempo. Maldito teclado sin tildes que me quita la inspiración. Busqué cualquier lugar para escribir, decidí que las mesitas de Arte eran un buen lugar. No hay mucha gente a esta hora por lo que hay varios sitios disponibles. Cuando me siento me doy cuenta que hay un gato negro con los ojos verdes más grandes que haya visto debajo de mi mesa. Solo se queda ahí, me devuelve la mirada y se queda estático. Un gato en Católica. En 4 años que he estado estudiando aquí nunca he visto un gato.

Ahora solo puedo escribir sobre eso. Venía lista para hacer un tratado sobre mis diferentes pensamientos, cosas que me han sucedido, en resumen, a plasmar mi mente en unas cuantas palabras. Ahora solo puedo pensar en este gato que está al lado mío y en que acabo de notar que la pantalla de mi lap top se está mojando por las gotas de lluvia. Es mejor que me vaya.

miércoles, 8 de junio de 2011 | By: ale

Spiderman, MJ

Se preguntaran porque no pongo Spiderman y MJ, tengo mis razones. Pienso que una coma es apropiada para la situación.

Podría estudiar esta tarde. Esta tarde que estoy donde podría encontrar a otro amor, pero sé que no lo haré. No sé porque en mi blog me dedico a escribirte más a ti. Sera porque sé que nunca podría mandarte una carta. Es que nuestra relación no es así, si es que se puede llamar relación. Nunca he sabido ni podre saber a ciencia cierta qué es lo que sientes, siempre queda implícito en nuestra manera de actuar, en la química que tenemos. Acabas de comentar algo en un video que me ha hecho muy feliz y aunque a veces diga que no sé lo que siento por ti, acabo de pensar: hey, I love you. Menos mal que puedo pensar en inglés porque puede haber dos traducciones de ese pensamiento.

Mis amigos no me exigen que te olvide, como te he dicho bastantes veces, hasta te apoyan. Lo único sobre lo que están preocupados es que piense en ti más tiempo de lo debido, ya que como sabemos y ellos también lo saben, nada podría pasar entre nosotros. No sé si pasara en algún momento y no sé si debería. Hemos sido amigos mucho tiempo y nos ha ido bien. Pero te quiero. Sin embargo, creo que nunca podríamos tener una relación, básicamente porque viviría frikeada por siempre con el hecho de que me saques la vuelta. Así que, aun así la situación cambie, ¿Quién sabe qué diablos podríamos llegar a ser? Por Dios, ni siquiera sé que sientes por mí. Sé que nos hemos besado pero también has besado a gente que no significa mucho para ti, así como yo también lo he hecho, con la diferencia que creo que sabes que significas para mí. Tu eres la voz que me hace sonreir cuando te llamo por teléfono y digo: (tu nombre)? Y tu me dices: si? Y yo: soy Alejandra, tu: yaaa, y yo te especifico, en caso te confundas: la loca, por si acaso. Salchipapas, diablos, q paja q soy. Lo siento, se me ocurrieron recuerdos randoms.

Creo que a veces evito pensar en ti. O al menos pensar en ti de esa manera. Soy muy consciente que haga lo que haga, nada va a pasar y de alguna manera, lo tengo que respetar. A mí no me gustaría que me hicieran lo mismo si estuviera en una relación contigo. Sería terrible si en realidad no sintieras nada por mí y solo harías lo necesario para tenerme ahí, es que, conociéndote, yo se que eres capaz de hacer eso. Vamos, nos conocemos, solo que no creo que me harías eso a mí.

Bueno, supongo que con lo que acabo de escribir, te he dado un cierto poder sobre mí. Algo que tú mismo dices que no debería hacer. C’est la vie, my .... I dont know what to call you. Perhaps just MJ, at least to me, at least in this comic.

martes, 1 de febrero de 2011 | By: ale

....

Por qué te tendré que escribir por aquí. Porque ya no estás. No estás más que aquél que en verdad no está aquí, que no comparte mi mismo cielo, aunque en verdad sí lo haga. Vamos, tú sabes a quién me refiero. Del cual me dijiste tenías celos. Celos, celos, celos. ¿Cómo diablos se te ocurre decirme eso? Celos pequeñitos, celos grandes, no me importa, son celos de todas maneras. ¿Y ahora qué demonios hago con mi cabeza? ¿Dónde dejo la última hamburguesa que te invité? ¿Cómo me seco las lágrimas que no puedo controlar ahora? ¿Cómo las escondo si todos me están viendo? ¿Dónde me escondo de su presencia? ¿Cómo voy a borrar un día completo? Deja de llorar me dice mi hermana, ¿qué diablos te pasa?, me dice. No entienden, nadie entiende. Dónde me desaparezco, si ahora estás en mis manos, todos los días, cada hora, cada minuto. No me gusta arrepentirme, ¿Cómo puede ser que de esto sea lo único que me arrepienta? Tengo amigos de todo tipo para escucharme. Aquéllos que no quieren escucharme (lo entiendo, lo respeto), aquél al que no le debo hablar de esto, aquél que se ríe de mí al haber caído en el juego, aquéllos que me dicen: vamos, acéptalo, aquél que me crucifica, increíblemente hay amigos (quienes menos pensarías) están completamente felices al respecto y sólo quieren ayudarme. No juzgar nada de lo que hice, sólo que sea feliz. Los quiero mucho a esos amigos, en verdad, les agradezco tanto tanto lo que hacen por mí. Pero después estas tú, quien supuestamente tiene que escucharme esto, normalmente tú lo haces. Cuando estoy mal, completamente destruida, frikeada, te llamo, me haces reír sobre lo que sea me esté pasando y ya no me siento mal. Porque nada te asustaba, podía llamarte en cualquier momento, me decías qué fue y yo empezaba con mi discurso sobre el tipo del momento o cualquier cosa que hubiese pasado. Estoy leyendo lo que he escrito y “la última hamburguesa que te invité” suena gracioso, pero es lo que inició el llanto, porque eso somos, una hamburguesa en bembos, una salchipapa por tu casa o una inca kola donde sea, porque maldita sea, sólo tú sabes cuánto me gusta la inca kola. ¿Puedes creer que ahorita tengo 4 botellas al lado mío? Es lo único que he podido tomar últimamente. Vamos, que no somos tan parecidos pero tampoco tan diferentes. Somos lo exacto para tener química. De amigos. El problema es que no sabíamos que en la ebriedad podíamos tener otra química. Una química, que, como te dije, desafía la física. Todos me dicen que me divierta, ya fue, pero les digo que nothing, nothing can take away these blues. Tengo que irme a trabajar, a tipear no sé qué cosas, preguntándome si no es irónico que dejen una maldita inca kola detrás del computador. Cuando voy a escribir, es lo único que veo. Me han llamado del Estudio, estúpidamente, pensé que eras tú. Ahora solo tengo a David Cook, cantando Always be my baby en American Idol o Leona Lewis cantando Bleeding Love mientras yo aplaudo en tu casa. ¿Sabes lo que es curioso?, que si alguien lee esto, todos pero todos sabrán de quién hablo, ahora soy más que nunca, la obviedad andante.

Bueno, tengo que irme. Los dejo a todos. Hoy soñé que despertaba, era 4 de febrero y me había dormido todo mi cumple. Espero que suceda así. Posteo una canción que una vez le dije a un amigo que cantara. Ahora sólo tengo este verano, del cual no puedo escapar, tengo que esperar tranquilamente hasta marzo, hasta que llegue el otoño.


jueves, 20 de enero de 2011 | By: ale

I might as well

Nunca llegue a explicarte porque. Fue porque en medio de los regaños de mis padres, de mi tristeza, de todo lo mal que ocurre en mi vida, mis problemas, mis jalados, del efecto aun latente de borrachera, en medio de todo eso, solo hay una idea que me salva. Cuando todo está mal, recuerdo lo que siento por ti y es el sentimiento más puro e inocente que haya tenido.

sábado, 15 de enero de 2011 | By: ale

Don't want nobody, cause baby, it's you

Si alguien te va a romper el corazón, que sea solo aquel al que le pertenece.

No sé el por qué de la frase, simplemente quise decirlo porque es verdad.

No suelo ser muy clara respecto a mis sentimientos. Por eso, la gente tiende a asumir cosas, a especular, pero no siempre estarán en lo cierto; muchas veces, no. Tiendo a cambiar de perspectivas, a pensar otra cosa el día siguiente o incluso, la hora siguiente, por lo que diga a veces no puede ser tomado como definitivo.

A parte de todo lo que he dicho y de estos cuatro días que me he vuelto completamente loca sobre pensar y pensar sobre el mismo tema, sólo puedo concluir con una canción de the Beatles: Baby, it’s you.



En este post tenía que escribir sobre mis resoluciones para este año, pero bueno, supongo que si algo está en tu mente, simplemente tienes que decirlo, ¿no?